Vuelve a ser un niño en tu escapada familiar a Sendaviva

Un chico y una chica participan en la Exhibición de Vuelo de Aves Rapaces de Sendaviva. Ambos sonríen. El chico sostiene un ave en su puño.

Correr, saltar, gritar, sonreír, disfrutar, desconectar… Son conceptos de los que algunas veces (o muchas) los adultos nos olvidamos. No está de más recordarlos de vez en cuando y volver a revivir nuestra infancia. Y para ello, nada mejor que hacer una escapada en familia a  Sendaviva, en Navarra.

Una niña y un niño se miran en los espejos de la risa de Sendaviva mientras toman un helado. Los espejos de la risa deforman el cuerpo distintas y divertidas la maneras: lo alargan, lo achatan, lo anchan o lo estrechan.

Los más pequeños de la casa seguro que agradecen que dejemos a un lado el ordenador o la tableta y les dediquéis un poco de tiempo de ocio al aire libre, sin mirar el reloj. Nada podrá competir con asistir con ellos al nacimiento de un pollito, deslizarse ladera abajo en el Tubing. Nada podrá competir con las carcajadas que os provocarán los Espejos de la Risa, las caras de asombro al contemplar la Exhibición de Vuelo de Aves Rapaces o los gritos por la velocidad del Bobsleigh. Nada podrá competir con vuestras risas al pedalear para mover la Bicinoria, las vistas que contemplaréis desde la Caída Libre o la sorpresa que os llevaréis al comprobar cómo han crecido Zuri y Tristán, las crías de tigre blanco nacidas el año pasado en Sendaviva.

Una chica aparece de espaldas llevando un bebé en una mochila portabebés, en Sendaviva. Están en un camino rodeados de árboles en un día soleado.

¿Necesitas más razones para venir a conocernos?

Sendaviva está totalmente adaptado y preparado para las familias con niños pequeños. Podrás visitar Sendaviva con carrito de bebé, con silleta o con mochila de porteo. El parque cuenta además con cambiadores para bebé distribuidos en sus cuatro zonas: Pueblo, Feria, Granja y Bosque.

La mejor experiencia en familia te está esperando en Sendaviva, en Navarra ¡y en plena naturaleza!