WALLABY DE BENNET

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Clase: Mamíferos.

Orden: Diprotodontia

Familia: Macropodidae

 

Tamaño: 70 – 90 cm..

Peso: 25 Kg.

Esperanza de Vida: 6 – 7 años

Gestación: 30 – 35 días

Nº Crías: 1

Distribución: Este y Sudeste de Australia

DESCRIPCIÓN

El Wallaby de Bennet, también conocido como «Wallaby de cuello rojo», se caracteriza por la coloración de su cuerpo gris, siendo especialmente rojiza en nuca y hombros. El pecho y el vientre son blanquecinos y la punta de la cola es más clara que el resto del cuerpo. El hocico es marrón oscuro y los extremos de los dígitos de pies y manos son negros. Las orejas, en esta especie, son más largas a las del resto de otros macropódidos.

El nombre de la familia es “Macropodidos” que quiere decir “pies grandes”, cuyo rasgo común es una morfología adaptada al salto: extremidades anteriores cortas frente a unas largas, potentes y musculosas patas posteriores que distienden como un muelle. La cola, también fuerte y musculosa, les sirve de apoyo en sus desplazamientos, para mantener el equilibrio. Las manos tienen cinco dedos provistos de garras que emplean en la recogida de alimento o en su propia limpieza, nunca para desplazarse. Los pies, larguísimos, están modificados de forma que les permiten adoptar una postura bípeda. Los dedos 2º y 3º, están fusionados dentro de una funda, fenómeno que se conoce como sindactilia. El 1º ha desaparecido y el 4º está muy desarrollado. El calcáneo (hueso del tarso que forma el talón) es muy largo y actúa como palanca en los tendones y ligamentos del talón en el salto. Dicho salto, supone un eficaz mecanismo de ahorro energético para estos animales puesto que, al acelerar, éstos gastan menos oxígeno gracias al almacenamiento y posterior liberación de energía en sus componentes elásticos.

La única diferencia que se establece entre canguros y wallabies, es el tamaño: a los de mayor tamaño se les denomina canguros, y a los de menor, wallabies. Poseen dimorfismo sexual, el macho más grande que la hembra.

HÁBITAT

Zonas de matorral alto. Bosques de eucaliptos y costeros con brezo.

CURIOSIDADES

Los primeros aborígenes nómadas de Australia, ya utilizaban su piel y comían su carne. Actualmente, se sigue aprovechando la piel de los canguros en la industria de la piel y del cuero. En cuanto a la carne, además de ser consumida por el hombre, constituye también un importante componente de la comida elaborada para perros y gatos debido a su alto contenido proteico.

Ha sufrido la presión del hombre al introducir enemigos no autóctonos como perros y zorros. La introducción de ovejas y cabras han reducido los pastos, además ha sido cazado por su piel y carne.

¿ POR QUE LOS MARSUPIALES LLEVAN A SUS CRÍAS EN UNA BOLSA?

                Al no poseer una placenta que, además de alimentar al embrión lo protege de los anticuerpos maternos, estos animales han desarrollado una bolsa o «marsupio» formado a partir de un repliegue cutáneo abdominal, en el que el embrión completa su desarrollo tras un período de gestación suficientemente corto (30 días) como para que al cuerpo de la madre no le dé tiempo a producir la cantidad necesaria de anticuerpos para dañar a su hijo.

A diferencia de los mamíferos placentarios, las hembras de los marsupiales poseen dos úteros, cada uno de ellos, con una vagina lateral. Tanto las vaginas como el recto, conducen a una única abertura, la cloaca. Durante el embarazo, se forma un canal central de parto que permanece después de que éste se produzca. Un día o dos después del nacimiento, la hembra puede aparearse de nuevo. El nuevo embrión permanecerá en reposo en un útero, a la espera de que el recién nacido se independice. La hembra tiene cuatro pezones y podrá amamantar al mismo tiempo al recién nacido y a otro individuo joven que entra y sale del marsupio hasta los 12 ó 17 meses.

Dos horas antes del nacimiento, la madre limpia su bolsa marsupial trazando un camino de saliva cuyo olor guiará al ciego, sordo y desnudo embrión desde la cloaca hasta uno de los pezones del marsupio, al que se agarrará firmemente. Así permanecerá unos 150 días, transcurridos los cuales, comenzará a sacar la cabeza y asomarse por primera vez. Durante 50 u 80 días, entrará y saldrá de la bolsa hasta que finalmente la abandone.

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