LOS ANIMALES DE SENDAVIVA DISFRUTAN DEL VERANO CON “SABROSOS” HELADOS

Lémures, mangostas, suricatos, puercoespines, monos titís, monos capuchinos, tigres blancos, ciervos o nutrias son algunas de las especies que saborean estos días de verano una refrescante dieta con polos de fruta y tenebrios.

Esta acción se incluye en el programa de enriquecimiento ambiental que se desarrolla en Sendaviva a lo largo de todo el año, y que en los meses de verano se adapta ofreciendo, como en este caso, la dieta de siempre pero dentro de bloques de hielo. Con estos helados los animales reciben nuevos estímulos, indagan y descubren una manera fresca y diferente de alimentarse.

El enriquecimiento ambiental es el conjunto de técnicas y métodos que proporcionan estímulos a los animales para desarrollar y fomentar el comportamiento propio de su especie. Se trata de mejorar y mantener el bienestar tanto físico como psicológico de los animales.

Además de novedades en los menús, a lo largo de todo el año los más de 800 animales de Sendaviva también cuentan nuevos elementos en sus instalaciones como sacos con “juguetes” en el interior, vegetación y mobiliario natural (troncos, ramas)  que cambia de ubicación y con el que juegan.

En el mes de julio fueron los niños participantes en los campamentos de verano del parque quienes prepararon objetos de enriquecimiento para los animales de la Plaza de Exóticos.

El enriquecimiento puede ser físico, con modificaciones en los elementos de la instalación; ocupacional, con objetos que pueden manipular; alimenticio, con alimentos en diferentes formas y texturas; sensorial,  que estimula los sentidos con diferentes olores o sonidos; y social, que favorece la interacción con animales de su misa o diferente especie. Todas ellas son combinables entre sí, como en este caso.