Un precioso bosquecillo de ladera de 10.000 metros cuadrados de extensión os invita a una experiencia única: realizar un safari fotográfico buscando a sus pequeños habitantes: cervatillos, jabatos, gamos, conejos, cordornices, perdices, liebres y otros simpáticos vecinos. Camina por sus dos senderos entre sus árboles, mantén silencio, prepara tu cámara y... ‘click’, haz tus fotos de safari.