Este simpático roedor debe su nombre a sus descubridores, los cuales lo confundieron con un “cerdo con púas”.
Es un animal nocturno que se mueve ágilmente por la noche gracias a su excepcional sentido del olfato; la vista, por el contrario es muy pobre. Tienen casi todo el cuerpo cubierto con Púas, a excepción del vientre, la cara y las patas. Las púas son su método de defensa y el color blanco y negro de las mismas es una advertencia para los posibles depredadores; cuando uno de ellos aparece, el Puercoespín agita las púas de la cola, que son huecas, y las hace sonar para intimidar a sus atacantes, si así no lo consiguen, entonces es cuando caminan hacia el agresor para clavarle las púas. Las púas están formadas de queratina, la misma sustancia que compone nuestro pelo o nuestras uñas. Suele vivir y cobijarse en madrigueras que él mismo excava o aprovechando algún agujero natural; algunas madrigueras pueden alcanzar los 18m. de longitud. Es un animal principalmente herbívoro, consume básicamente bulbos, rizomas, tubérculos, cortezas, frutas caídas y otros vegetales cultivados; aunque también puede alimentarse de insectos, pequeños vertebrados y, ocasionalmente, carroña.