Los árboles de Senda Viva tienen unos inquilinos muy particulares, los mapaches. Estos animales poseen una cabeza achatada y un hocico puntiagudo, tienen el pelo largo y una cola tupida con anillos amarronados. Pero si por algo son conocidos estos mamíferos son por sus marcas negras sobre sus mejillas, en forma de antifaz, al igual que por su cola anillada.
Los mapaches miden entre 45 y 40 centímetros, pudiendo pesar entre 5 y 21 kilos. Curiosamente son animales nocturnos, ya que durante el día duermen dentro de los árboles huecos, agujeros en las rocas o en el suelo. Además, poseen un agudo sentido del olfato y son buenos trepadores.
Originalmente, eran nativos de América pero, desde comienzos del siglo XX, han habitado en Europa Central.