El gamo es un ciervo mediterráneo. Se distingue por su pelaje más claro y las motas blancas que le aparecen en el lomo cuando llega el verano. Cuando llega la primavera, las astas del animal macho, que se caracterizan por su forma acabada en pala, se caen. Luego, el gamo irá regenerando su osamenta durante el verano. El gamo no habitó en España hasta el siglo XIX, cuando fue introducido en la península para servir de objetivo de los cazadores.