La cabra montesa tiene una habilidad especial para dar brincos y saltar de risco en risco por los montes. A diferencia de sus parientes, las ovejas, las cabras tienen un sistema digestivo más habituado a comer matorrales y pastos secos. La mayoría de las cabras están domesticadas y en las salvajes es mucha más marcada la diferencia entre el tamaño de los cuernos del macho y los de la hembra.