Dar de comer a una ardilla o verlas corretear por las ramas ya es una realidad en Senda Viva. Gracias al novedoso Ardillario, una instalación de 40 metros cuadrados que alberga 12 ejemplares de ardilla de vientre blanco (Sciurus lis), los visitantes pueden estar cerca y ver en directo a estos simpáticos animales.
La ardilla de vientre blanco es un ágil roedor de color gris rojizo con mechones en las orejas y cola tupida. Posee uñas curvadas y afiladas que le permiten subir y bajar rápidamente de los árboles y agarrarse a la corteza cuando saltan de uno a otro; además, su buena vista le permite calcular bien las distancias. La cola le ayuda a mantener el equilibrio cuando anda por las ramas. Se alimentan de semillas, cortezas, frutos secos, brotes tiernos y bellotas, que entierran durante el verano en el suelo a modo de despensa, para luego alimentarse de ellos cuando escasean los alimentos.